jueves, 8 de septiembre de 2011

Romance de Catalina



                                           Anónimo - España

Estaba la Catalina
sentada bajo un laurel
gozando la frescura
de las aguas al caer.

De pronto pasó un soldado
y lo hizo detener.
- Deténgase usted soldado
que una pregunta le quiero hacer.

- ¿Ha visto a mi marido
que a la guerra fue una vez?
- No he visto a su marido,
ni tampoco sé quién es.

- Es alto, rubio y guapo
tan guapo como usted.
Y en la punta de su espada
lleva escrito Juan Andrés.

- Por sus señas, señora
su marido muerto es;
en la mesa de los dados
lo mató un genovés



Y me ha dejado el encargo

que me case con usted
y que cuide de sus hijos
tal como lo haría él.

- Eso sí que no lo haría,
no me lo permita Dios;
siete años lo he esperado
Y siete más lo esperaré.

-Si a los catorce años no viene
yo de monja entraré
y a mis seis hijos varones
con el rey los llevaré.
Que le sirvan de vasallos
y que mueran por su fe,
y a mis seis hijas mujeres
conmigo las llevaré.



Calla, calla, Catalina.
Calla, calla de una vez,
que estás hablando con tu marido
que no has sabido reconocer.

miércoles, 24 de agosto de 2011

La princesa Suspiro, de Enrique Pérez Díaz



En su torre, en su ventana,
la princesa suspiraba.
Siempre inventando quimeras,
siempre tocando una flauta.

En palacio se contaban,
de la princesa hechizada,
que no encontraba el amor,
que no soñaba con nada.

Miles de apuestos donceles
habían ido a cortejarla,
pero ninguno agradaba
a la princesa hechizada.

Los miraba con desdén,
apenas les dirigía palabra;
iba luego hacia las sombras
de su alta torre encantada.

Pero ella en sus canciones
un gran amor se inventaba,
un príncipe que venía de lejos
y a grupas se la llevaba.

Era moreno en sus sueños,
con ojos de noche estrellada,
era grácil y muy fuerte,
una voz que acariciaba…

Había nacido en el mar,
en una isla lejana,
se paseaba los océanos
nadando en la azul distancia…

Le contaba de aventuras,
se inventaba mil cruzadas,
por mares infinitos
y montañas encantadas…

Le hablaba de mil princesas
que a sus pies le adoraban,
se llamaran Cenicienta,
les dijeran Sherezada…

Pero el príncipe del sueño,
nunca la felicidad encontraba,
iba por los caminos del mundo
tras su quimera inventada…

Y allá en la torre más alta,
Suspiro siempre solitaria,
destejiendo mil baladas
que al ocaso regalaba…

Un día su música de ángeles
llegó a una tierra lejana,
sobre su corcel de oro y plata
el soñado príncipe paseaba…

Un extraño sentimiento
le partió en dos el alma,
al escuchar esa flauta
que solo de amor le cantaba…

Espoleando a su caballo,
la ilusión en su mirada,
el príncipe rompió mil caminos
tras la princesa hechizada…

Y allá en la torre tan alta,
tan lejana, abandonada,
ella que le ve acercarse
con ardor en sus palabras…

Pero eran otros sus ojos,
otra, la risa soñada,
su pelo ya encanecía
de tanto y tanto buscarla…

Un adiós, lejos un príncipe
y en la torre queda Suspiro,
quien por su quimera imposible
siempre sueña, siempre aguarda…




(C) Enrique Pérez Díaz
Voz: María García Esperón
Música: Yanni
MMXI

lunes, 22 de agosto de 2011

Cuando algo empieza


María García Esperón

Cuando algo empieza
llueven estrellas
el sol calienta
un poco más.

Y los olores
nos llegan nuevos
como acabados
de despertar.

Somos los mismos
¡y tan distintos!
nos emociona
hasta caminar.

Cuando algo empieza
pules las horas
la luna envuelves
con celofán.

Y en la ventana
de tu mañana
un sueño asoma
tras el cristal.

Todo es tan nuevo
y tan brillante
que no quisieras
verlo acabar.

Cuando algo empieza
no te detengas:
abre las alas
echa a volar.

sábado, 2 de abril de 2011

Escrito en el tiempo, poesía de chicos inspirada en mitos griegos

Imagen: Andrea Hernández Tovar

Escrito en el tiempo

Poesía inspirada en mitos griegos y en la lectura de 
El Disco del Tiempo 
de María García Esperón

Alumnos de 2º de secundaria del CENU

San Miguel de Allende, Gto.

MMXI

Pasífae por Alejandra Santos



La hermosa Pasifae
es muy querida y deseada,
pero ella mucho cae
cuando de toro se ve disfrazada.

Europa era su suegra;
tuvo un hijo con Minos
pero su suerte se vio negra
cuando su hijo no fue niño;
era un minotauro
y como no era querido,
fue encerrado en un laberinto
para que nadie resultara herido.

No sólo tuvo al toro,
también tuvo hijos bellos como oro:
Aridadna, Potnia y Knossos eran sus hijos hermosos.

Tuvo una triste muerte
pues en un terremoto muy fuerte
destruyó toda la villa
y murió aplastada como tortilla.

Europa, por Claudia Macías Lara



Europa con el encanto y dulzura de una princesa
fue hija del rey Agenor y la reina Telefasa.
Tres hermanos varones tuvo ella
quienes nombres difíciles de recordar son
Cadmo, Félix y Clix estos son,
familia que en la tierra de Canaán habitó
y en ésta la princesa creció.
Familia que unidad tenía
y por la intervención de un dios la unión terminó.
El dios que terminó con esta unión
es conocido como el dios que es toda la luz,
de quien hablamos entonces es de Zeus,
que al mirar a Europa de ella se enamoró
y en su encanto de princesa él cayó.
Bajo las órdenes de Zeus
en la historia otro dios intervino
éste Hermes fue el dios de los engaños.
Hermes como pastor condujo el ganado de Agenor
a las costas del mar de Tiro.
Paseaban por las arenas del mar,
Europa y sus amistades
mientras Zeus tomaba la forma de un toro blanco
y se mezclaba entre las reses del padre de Europa.
Zeus en su forma animal
tenía unos pequeños cuernos
que atraían la atención de todos los que lo veían.
Como era de predecirse, el toro con encanto de un dios
atrajo la atención de Europa.
El animal se mostró manso y juguetón,
razón por la cual, Europa y sus amigas
se decidieron a acariciar al animal.
Europa y sus amigas lo acariciaban y lo coronaban con flores
mientras el toro, alegría mostraba.
Después de un buen rato de estar con el toro,
Europa decidió subir en su lomo
y así fue como el animal comenzó a trotar hacia el mar.
Cuando Europa se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo
ya era demasiado tarde pues el toro comenzó a nadar
hacia la isla de Creta,
lugar que posteriormente sería el hogar de la princesa.
Ella al darse cuenta de lo que estaba ocurriendo
quedó aterrorizada, mientras volteaba hacia la orilla,
esperando que alguien pudiera ayudarla.
Aunque Europa aterrorizada iba,
ella nunca perdió la gracia de una princesa;
con una mano se sujetaba de su nuevo compañero
y con la otra sostenía una canasta de flores.
El toro nadó como solo puede hacerlo un dios;
sin cansancio lo hizo desde Tiro hasta Gortina.
Al llegar a tierra dejó a Europa en un pequeño bosque de sauces.
En el momento que supo que su amada estaba bien
y que nadie podría quitársela,
se escondió para tener otra transformación.
Europa esperó al hermoso toro blanco que la había llevado hasta Creta.
Mientras esperaba, veía el arroyo de agua clara
que estaba cerca del bosquecillo.
Ella estaba sorprendida pues jamás había visto agua más clara que la de aquel arroyo.
Zeus finalmente completó su transformación
y como águila amó a Europa.
Europa dio a luz a tres hijos;
Minos, Radamantes y Sarpedón.
Aunque Zeus amaba a Europa y la había llevado a Creta,
alejándola de todos sus seres queridos en Tiro,
él decidió abandonarla junto con los tres dioses que había engendrado.
Después del abandono
Europa conoció al rey de la isla de Creta;
Asterio honró a Europa hasta su muerte
y adoptó a sus hijos como propios.
De los hijos de Europa el que más destacaba era Minos
que era quizá el más parecido a su padre,
el gran Zeus.

Minos, por Daniela Méndez Zavala



Minos, valiente y creído
el trono de Asterio quería heredar
probando tal cosa
a los dioses les dijo
que un toro iba a sacrificar..
Un toro que del mar saliera
y tal fue su belleza
que Minos dudó en matarlo.
Hijo valiente y creido de Zeus y Europa,
hermano de Radamantes y Sarpedon,
fue a caer enamorado
de la hija de Helios y Creta,
la mujer más bella del mundo,
Pasifae, la que brilla sobre todo.
Ésta, al igual que Europa,
se sentía atraída hacia un animal;
un toro con el que tuvo un hijo,
la venganza de Poteidan hacia Minos.

Minos, valiente y creído,
al enterarse de tal cosa,
encerró en el corazón del palacio
al pobre minotauro.
Ariadna, Fedra, Glauco y Androgeo,
cuatro niños perdidos en sus sueños,
hijos de Minos y Pasifae,
eran testigos de lo que ocurría a su alrededor.

Minos, valiente y creído
hablaba con su padre cada nueve años
para pedir consejos.

Minos, un animal, un guerrero, un caudillo natural
era el rey y su castigo era
escondido e imposible de encontrar.
Fue castigado por como es
y mucho más.

Valiente y creído ese hombre,
cuya hija lo imaginaba
sacrificado, sangre en todos lados,
odio y malicia.
Su hijo favorito Androgeo,
como un león en la lucha,
lo amaba tanto,
como él a sus ejércitos,
fue asesinado en una batalla
que Egeo planeó.

Egeo creyó que al derrotar a androgeo
Minos sobre su lecho caería muerto,
devastado y solitario.
Pero Minos reaccionó al contrario;
sangre que fluía por sus venas
en veneno se convirtieron,
su corazón una piedra
y su mente un infierno,
pero seguía con valor
y feliz de la vida.

Hombre valiente y creído
que un anillo poseía,
el sello de la historia,
leyenda y destino.
supo que tal anillo lanzado
con rencor al mar,
era la prueba de valentía para Teseo.
Una prueba de muerte.
Pero Teseo decidió al mar saltar
y sin dificultades lo encontró.
en honor a su hijo,
espectáculos desangrados había;
los cautivos atenienses
a la muerte irían,
atravesados por lanzas y flechas cretenses.
cruel y amargado ese hombre
que derrotado quería ser,
valiente y creído,
sobre el mar muerto cayó.

Lorde

Lorde
lgarciaesperon@yahoo.com

Cuentalunas

Contamos con los versos de los poetas.
Con las historias de los escritores.
Con el brillo de la luna.
Con el entusiasmo de los niños.
Con la entrega de los maestros.
Con los libros.
Contamos contigo

Etiquetas

Con la tecnología de Blogger.

Un camino de sueños y versos

Y todos nos cuentan

free counters

Vistas de página en total

 

Diseñado por: Compartidísimo
Algunas imágenes creadas por: Scrappingmar